¿Qué es el sistema fast-track?
17 enero, 2012
Originalmente, fast-track es un término derivado de informática. En construcción, llamamos fast-track a un sistema de gestión de la construcción en el que el diseño del proyecto y la ejecución de la obra se realizan de manera solapada, superponiendo actividades que normalmente se realizan en una secuencia rígida, produciéndose una considerable reducción del tiempo total.
La tarea principal consiste en buscar las interdependencias de las actividades, generándose u diagrama temporal de tareas para identificar posteriormente la ruta crítica (ver post anterior).
Hay que ser conscientes de que el cliente está cada vez menos dispuesto a aceptar la duración de la construcción convencional, pero la realización del proyecto conjuntamente con la construcción se topa con la necesidad de tener el proyecto de ejecución listo para poder obtener la licencia. En el 2001, trabajando con losarquitectos Luis Pineda y Luis Muriel, conseguimos realizar el proyecto y ejecución de un colegio en apenas 9 meses. Una de las soluciones adoptadas fue la de separar del proyecto la parte del Movimiento de Tierras, bastante importante en cuanto a volumen, solicitar licencia y poder realizarla mientras terminábamos el proyecto de ejecución. En definitiva, se trataba de comprimir el calendario del proyecto mediante la realización de fases de proyecto y construcción al mismo tiempo, haciendo la obra por tramos según se vaya realizando el proyecto de ejecución.
Otra forma es aprovechar la gestión compartida de la información, acelerando la transferencia de los datos del proyecto a los demás miembros del equipo, y acortando el tiempo de puesta en funcionamiento de los colaboradores del proyecto, primero, y de los contratistas de la obra posteriormente. Actualmente, la tecnología ofrece posibilidades como el almacenamiento de la información en clouds, facilitando la cooperación entre proyectistas, calculistas y otros participantes en distintos estudios.
La Planificación de Obra.
9 enero, 2012
En el post referente al Estudio de Proyecto, dejábamos para el final la planificación de obra. Es ahora, en nuestro tercer artículo sobre la labor del Director de Ejecución, donde vamos a tratar esta cuestión.
Según qué autores, a esta tarea se le denomina programación de obras o, en menor medida, organización de obra. Según mi criterio, la programación de obras es un concepto relacionado principalmente con la relación de las tareas a lo largo del tiempo. Por otro lado, la organización de obras se encarga de la disposición espacial de los trabajos.
Planificación sin embargo, parece un término más apropiado. La 2ª acepción de la RAE define planificación como: “plan general, metódicamente organizado y frecuentemente de gran amplitud, para obtener un objetivo determinado”. Vemos como entra de lleno un elemento diferenciador e imprescindible de toda planificación, que es la consecución de un fin determinado.
Lo primero que debemos decidir cuando empezamos a planificar es el nivel de definición que necesita la obra.
La definición son los niveles de desglose que en los que dividiremos las tareas. Evidentemente, no todas las obras necesitan ser definidas de la misma manera. Incluso dentro de una misma obra, las tareas no tienen porqué tener el mismo nivel de definición. Principalmente, éste será proporcional a la duración de la tarea.
Ejemplo:
Si hormigonamos una planta de forjado en una sola jornada, se recogerá en una tarea, independientemente de la superficie. No será así, sin embargo, cuando se decida hormigonar la misma planta en varias jornadas o en distintas fases.
Establecido el nivel de definición, pasaremos a relacionar las tareas por orden cronológico, con sus subtareas igualmente relacionadas cronológicamente. Para ello, realizaremos una tabla donde iremos signando los valores que nos interese controlar: tiempos mínimo y máximo, inicio más temprano y más tardío posible, número de operarios, presupuesto.
A estos valores, me gusta añadir uno subjetivo, y es el de importancia, de mayor (3) a menor (1). Variable relacionada con la repercusión que tenga sobre otras tareas subsiguientes.
Ejemplo:
El “Replanteo de tabiquería” tendrá importancia 3; la “Pintura de paramentos interiores” importancia 1.
Lo último a definir será el nivel de control. La planificación es una herramienta de trabajo, pero también lo es de control. El control será proporcional al nivel de definición del proyecto, pero también o será del nivel de exigencia impuesto.
Periódicamente, bien semanal, bien mensualmente, se realizarán puntos de control donde se compruebe el desarrollo de las tareas, los plazos invertidos y la concordancia con el presupuesto inicial. A cada tarea se le asignará un encargado de la revisión (que además debe ser el encargado de poner el criterio de aceptación, siempre dentro de la normativa correspondiente).
Otro tema será la elección del sistema de representación. El más usual es el Diagrama de Interrelación de Tareas basado en el Tiempo, que no es sino una variación del Método del Camino Crítico (CPM), apoyado en una representación temporal según un diagrama de barras o Gantt.
Establecidos los tiempos óptimos de realización de cada una de las tareas, pasamos a identificar las interrelaciones entre las mismas. Una vez completado el diagrama de programación, pasamos a determinar el camino crítico, que es la relación de las tareas para las que cualquier retraso en su ejecución supondrá un retraso en la ejecución de la obra. Sobre estas tareas deberá maximizase el control de los plazos.
Cada obra puede tener uno o más caminos críticos. Incluso, ante casos de retrasos en algunas de las actividades críticas, se volverá a determinar el camino crítico, dejando algunas actividades de ser críticas y pasando otras que no lo eran a serlo.
Dirección de Ejecución. Una reflexión sobre lo que viene.
19 diciembre, 2011
Se acerca el final de año y, como no podía ser menos, es un momento ideal para las reflexiones sobre el futuro inmediato. En lo que a nuestra profesión se refiere, estamos ante un momento complicado. Las nuevas exigencias en cuanto a eficiencia y sostenibilidad, y el uso de las nuevas tecnologías y redes sociales, deben tener una presencia importante en el día a día, mientras se hace frente a una situación económica difícil, tanto afianzando nuestra posición, como adentrándonos en nuevos mercados de mayor pujanza.
Eficiencia y sostenibilidad.
Adaptarse a las nuevas exigencias será imprescindible para hacerse un hueco en el mercado. Optimización del proceso constructivo, control ajustado y garantizado de los plazos, conocimiento exhaustivo y continua actualización de nuevos materiales y tecnologías aplicadas, son algunas de las tareas que proporcionarán valor añadido a la ejecución del proyecto.
Nuevas tecnologías y redes sociales.
Aprovechar las nuevas tecnologías para la mejora del desempeño. Para el que no lo haya hecho ya, el uso de aplicaciones en smartphones y tablets para el control de la ejecución, así como el de las redes sociales para mejorar la comunicación con clientes y contratas y controlar las incidencias de obra en tiempo real, deberán ser pasos a dar cuanto antes.
Trabajo.
Una más que posible situación de paréntesis, en un año de elecciones en Andalucía, junto con los anunciados recortes impuestos en el primer año de legislatura del gobierno central, no hace temer que la situación, en lo que a obra pública se refiere, no va a cambiar mucho.
Por oro lado, sí creemos que habrá una ligerísima mejora en cuanto a actividad privada, principalmente en la vivienda de nivel alto (sobre todo en base a unos parámetros de diseño claros: vivienda amplia, moderna, de materiales nobles, en contacto con el exterior…; viviendas que permitan al comprador dar un salto de calidad evidente y que no entre en competencia con el stock existente). De todas formas, no creemos que este leve repunte sea significativo, y el 2012 volverá a ser un año difícil.
Para concluir, dos apreciaciones:
Primero, la apuesta por la agrupación y colaboración entre técnicos debería entrar en los planes de todo estudio con ganas de crecer, y poder así para hacer frente a la situación con un potencial mayor, reducir costes y aprovechar las sinergias creadas.
Segundo. Los colegios oficiales deben dar un paso al frente y dejar de lamentarse por la pérdida de facturación y de competencias. La organización de misiones comerciales y la preparación y ayuda a los técnicos en su salida al mercado internacional, son servicios con los que recuperar cuota de mercado, a la vez que se facilitan nuevas vías laborales a sus colegiados.